Dolor persistente e inexplicable
¿Dolor de espalda, huesos o articulaciones sin causa aparente? Si el dolor persiste, deberías acudir a tu médico. A veces estos son signos tempranos de cáncer, especialmente cáncer óseo o metastásico.
La piel: un reflejo de nuestra salud.
¿Un lunar sospechoso, una mancha que cambia de forma o color, o piel amarillenta o descolorida? Tu piel puede indicar enfermedades internas como cáncer de hígado, piel o riñón.
Tos persistente o ronquera molesta. ¿Una
tos que no ha desaparecido en varias semanas? Podría ser algo más que un simple resfriado, especialmente si va acompañado de ronquera o esputo con sangre. Se recomienda un examen, especialmente para descartar un tumor en el tracto respiratorio.
Problemas digestivos u urinarios inusuales
El estreñimiento, la diarrea persistente, la sangre en las heces o la dificultad para orinar pueden ser síntomas de una afección grave que afecta al tracto digestivo o urinario, a veces asociada a un tumor en el colon o la vejiga.
Otros signos que deberían preocuparte incluyen
: dificultad para tragar: si tienes problemas para comer, deberías acudir al médico.
Sangrado inusual: de la boca, nariz, orina o heces.
Hinchazón y bultos: un bulto en el cuello, la axila o cualquier otra parte del cuerpo nunca debe ser ignorado.
Fiebre sin causa evidente: especialmente si dura mucho o vuelve con frecuencia.
Falta de aire rápida: este es un síntoma importante que puede aparecer tanto durante el esfuerzo físico como en reposo.
Pérdida repentina de apetito: especialmente si va acompañada de una sensación de saciedad.
Náuseas, vómitos persistentes: excepto en casos de intoxicación o infección conocida.
Hinchazón o dolor abdominal: especialmente después de comer.
Ganglios linfáticos agrandados: en el cuello, axilas o ingle.
Heridas de cicatrización lenta: Ten en cuenta los tiempos de curación inusualmente largos.
Sudores nocturnos intensos: A menudo un signo de cáncer de sangre
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