8. La técnica de la muñeca y la tos
Presiona firmemente la parte interior de la muñeca (donde se toma el pulso) con el pulgar. Simultáneamente, tose con fuerza tres veces seguidas. La tos genera presión en el pecho que estimula el flujo sanguíneo, mientras que la presión en la muñeca puede ayudar a regular la frecuencia cardíaca. Esta es una medida de emergencia para ayudarte a mantenerte estable mientras esperas a los servicios de emergencia.
Más vale prevenir que nunca: Los 3 hábitos de oro
La mejor manera de sobrevivir a un infarto sigue siendo no sufrirlo. El Dr. Ramírez observó que los pacientes octogenarios que nunca habían sufrido un infarto solían compartir tres hábitos sencillos que reducen el riesgo en más del 70 %:
Caminar 30 minutos al día: No es necesario correr. La regularidad es más importante que la intensidad. Una caminata diaria mantiene el corazón joven.
Reducir drásticamente el consumo de sal: La sal es un enemigo silencioso que endurece las arterias y eleva la presión arterial. Priorizar los alimentos naturales sobre los productos procesados e industriales.
Dejar de fumar y beber alcohol: Nunca es tarde. Incluso después de décadas de consumo, el cuerpo comienza a repararse en cuanto se deja de hacerlo.
La preparación es clave para la supervivencia. Memoriza estos pasos, anótalos y tenlos presentes. Como dice el mantra de la supervivencia: “Estoy preparado. Si ocurre una crisis, no me rendiré. Sé qué hacer y sobreviviré”.