
No se requieren habilidades especiales, y mucho menos ingredientes raros.
Todo lo que necesitas es:
Una cebolla (amarilla o roja )
Un puñado de clavo
Los pasos:
Corta la cebolla por la mitad.
Planta unos 5 a 10 clavos en cada mitad, empujándolos un poco hacia dentro.
Coloca las mitades de cebolla en lugares estratégicos: cerca de ventanas, en el umbral, en la cocina o cerca del frutero.
Consejo rápido: coloca un platito o plato debajo para evitar manchas en los muebles.
¿Cómo funciona exactamente?
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