Limado gradual
Una vez que las uñas estén bien ablandadas, lima suavemente con una lima o piedra pómez. El objetivo no es diluirlos todos de golpe, sino reducir gradualmente el grosor sin debilitarlos.
Hidratación final
Luego aplica unas gotas de aceite vegetal o una crema hidratante. Masajea suavemente las uñas y cutículas. ¡Un paso sencillo pero beneficioso!
¿Por qué funciona este método?
El vinagre blanco es naturalmente antibacteriano y antifúngico: ayuda a combatir la aparición de infecciones fúngicas.
El bicarbonato de sodio suaviza y exfolia suavemente, además de ayudar a reducir el espeso de queratina. Limarse las uñas de forma regular pero con cuidado ayuda a mantener su forma y grosor sin dañarlas. Nuestros consejos para unas uñas bien cuidadas durante todo el año:
Mantén los pies lo más secos posible.