Duerme al menos 7 horas. La falta de sueño provoca estrés fisiológico, libera adrenalina y aumenta la presión.
Si no cumples estas condiciones, la medición del día siguiente puede salir artificialmente alta.
Qué NO hacer antes de medir la presión
Durante los 30 minutos previos evita:
Café, té, bebidas energéticas o refrescos con cafeína
Cigarrillos o nicotina
Comidas pesadas o muy abundantes
La cafeína acelera el corazón, la nicotina contrae los vasos y una digestión pesada redistribuye la sangre. Todo eso altera el resultado.
Si corriste o subiste escaleras, espera
Un error muy común ocurre cuando alguien llega apurado, se sienta y le toman la presión enseguida.
Después de cualquier esfuerzo debes esperar entre 5 y 10 minutos sentado, respirando con calma.
Si no lo haces, la presión puede salir 20 o incluso 30 puntos más alta.
La regla de oro: medir al menos tres veces
El primer valor casi siempre sale más alto por nervios o tensión.
Esto se conoce como efecto de la bata blanca.
Lo correcto es:
Medir una primera vez
Esperar 3 minutos
Medir nuevamente
Repetir una tercera vez
El resultado fiable suele ser el promedio del segundo y tercer intento.
La postura correcta cambia completamente el resultado
Para una medición precisa:
Siempre sentado (no acostado, salvo casos médicos)
Espalda recta apoyada en el respaldo
Ambos pies completamente apoyados en el suelo
No cruzar las piernas
Brazo apoyado sobre una mesa
Codo a la altura del corazón
Si el brazo queda más abajo, la presión parecerá más alta.
Si queda más arriba, parecerá más baja.
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