Una guía sencilla para hacer patatas al horno perfectas con ideas de topes sabrosas

Precalienta el horno

Precalienta el horno a 220°C (425°F). Un horno caliente es clave para que la piel quede crujiente.

Lavar y secar

Frótate bien las patatas bajo agua corriente para quitar la suciedad.
Sécalos completamente con una toalla limpia: la humedad evita que queden crujientes.

Perfora las patatas

Usa un tenedor para hacer 6–8 agujeros alrededor de cada patata. Esto permite que el vapor escape durante el horneo.

Aceite y temporada

Frota cada patata con aceite de oliva hasta que esté completamente cubierta.
Espolvorea generosamente con sal gruesa y un poco de pimienta negra.

Hornear

Colócala directamente sobre la rejilla del horno (o sobre una bandeja de horno).
Hornear durante 45–60 minutos, dependiendo del tamaño.

Están listos cuando:

La piel se siente crujiente

Un cuchillo se desliza fácilmente hacia el centro

Esponja y añade mantequilla

Haz una abertura en la parte superior, aprieta suavemente los lados y esponja el interior con un tenedor.
Añade mantequilla caliente para que se derrita perfectamente.

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