1. Lava bien los tallos del apio.
2. Córtalos en trozos y colócalos en la batidora.
3. Añade el agua y, si se desea, el zumo de medio limón.
4. Mezclar hasta obtener una mezcla homogénea.
5. Colar si prefieres una textura más ligera.
Se recomienda tomar 1 vaso con el estómago vacío, 3–4 veces por semana para apoyar la salud del hígado.
Precauciones
– No sustituye los tratamientos médicos para las enfermedades hepáticas.
– Las personas con problemas renales o que toman diuréticos deben consultar a un médico antes de consumirlo.
– Evitar el exceso: demasiado apio puede causar molestias digestivas o interactuar con medicamentos.