Sensación de presión en el pecho: No es necesariamente un dolor punzante, sino más bien una sensación de pesadez, como si tuviera una piedra en el centro del pecho. Esta molestia suele durar más de 15 minutos.
Dolor irradiado: Comienza en el pecho y se extiende al brazo izquierdo, a veces a ambos brazos, al cuello, la mandíbula o la parte superior de la espalda. En las mujeres, el dolor de mandíbula es particularmente común y a menudo se confunde con un problema dental.
Fatiga extrema inexplicable: Sensación de agotamiento sin ningún esfuerzo particular, como si el cuerpo ya no pudiera funcionar. Esto es una señal de que el corazón tiene falta de oxígeno.
Dificultad para respirar repentina y sudores fríos: Dificultad para respirar en reposo, acompañada de sudores fríos, incluso si no hace calor. Esto a menudo se confunde con un ataque de pánico.
Mareos, náuseas o vómitos: El aturdimiento repentino o el dolor de estómago no deben atribuirse únicamente a la indigestión, especialmente si van acompañados de otros síntomas.
No es necesario experimentar los cinco síntomas simultáneamente. Experimentar dos o tres es suficiente para sospechar un ataque y actuar de inmediato.
Los 8 pasos vitales para sobrevivir solo
Si está solo y sospecha que está sufriendo un infarto, siga este protocolo de inmediato. Estos pasos pueden aumentar drásticamente sus probabilidades de supervivencia.
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