Precalienta el horno a 425°F (220°C).
Forra una bandeja de horno con papel de horno.
En un bol, bate la harina, el azúcar, la levadura química y la sal.
Córtalo mantequilla fría con un cortador o tenedor hasta que se desmenuce.
Mezcla suero de leche y vainilla hasta que se mezclen (¡no mezcles demasiado!).
Incorpora suavemente los arándanos.
Echa cucharadas de 1/4 de taza de masa sobre la bandeja de horno (o dale un toque circular y córtalo en rodajes).
Hornea durante 12-15 minutos hasta que esté dorado.
Bate azúcar glas, leche y vainilla (si la usas).
¡Echa un roce sobre las galletas calientes y disfruta!
🫐 Previene las manchas azules – Echa los arándanos congelados en 1 cucharada de harina antes de incorporarlos.
🧈 Mantén la mantequilla fría – Asegura que las capas se deshagan.
🔥 No los hornees demasiado – Deben quedar ligeramente dorados por encima.
🍋 Añade ralladura de limón – ¡Para un toque cítrico y brillante!
¡Sí! Úsalos directamente del congelador para evitar el exceso de humedad.
¡Sí! Congela las galletas sin hornear y hornea desde congeladas (añade 2-3 minutos extra).
Mezclar demasiado o la mantequilla tibia puede endurecerlos—¡maneja la masa con cuidado!
Temperatura ambiente: 1-2 días (cubierto).
Congelador: Hasta 1 mes (recalentar a 350°F durante 5-10 minutos)