Cuando terminamos un trabajo de pintura, los baldes suelen quedar arrinconados o terminar en la basura. Sin embargo, estos recipientes son resistentes, fáciles de trabajar y perfectos para proyectos reutilizables. Con algunas herramientas básicas y maderas finas, pueden transformarse en objetos útiles, duraderos y con un acabado prolijo.
A continuación, te mostramos 3 ideas prácticas para darles una nueva vida.
1. Pala para levantar basura o residuos
Un balde de pintura puede convertirse en una pala grande y resistente, ideal para juntar hojas, basura, tierra o restos de obra.