Tus pulmones son responsables de suministrar osígeno a cada célula de tu cuerpo. Cuando la función pulmonar disminuye, también se ven afectados el corazón, el cerebro y el sistema inmunitario.
Si puedes respirar profundamente, caminar sin una dificultad respiratoria severa y no sufres tos crónica ni infecciones respiratorias frecuentes, es probable que tus pulmones sigan funcionando bien.
Unos pulmones sanos apoyan niveles más altos de energía, mejor sueño, una inmunidad más fuerte y una recuperación más rápida de enfermedades.
“Evitar estas cinco enfermedades principales aumenta enormemente tus posibilidades de una vida más larga.”
¿Qué significa realmente esto?
Si has llegado a los 60, 70 o incluso 80 sin estas cinco enfermedades principales, tu cuerpo ya ha demostrado algo extraordinario: sigue teniendo la capacidad de repararse, adaptarse y mantenerse equilibrado.
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